Stuttgart: mil cosas que contar

Tuesday, January 31, 2006

Enero en Stuttgart

Como ya nos habían avisado, enero en Stuttgart es bastante frío y todo está cubierto de nieve. Cuando volvimos de vacaciones aún no estaba todo blanco, pero poco faltó para que lo estuviera, y ya nunca más se ha ido la nieve. Y si se va un poco porque llueve, al poco rato se pone a nevar para compensar…
Vuelta a clase, y con ello, a la realidad de todas las cosas pendientes que tenía por hacer, y que por supuesto en Navidad no hice…Entre ellas, un Referat para clase de alemán, un dibujo en A3 del tanque de almacenamiento que llevamos calculando todo el semestre (con soldaduras y lista de piezas incluida, natürlich!), y estudiar un parcial de otra asignatura, que aunque no cuente para nada, todo el mundo lo hace…A eso, súmale el comienzo en serio del Diplomarbeit, y ponte a aprender cómo diablos funciona un programa de simulación medio MATLAB, medio ASPEN, al que de vez en cuando se le va la pinza, y no hace caso ni de las instrucciones del manual….Así que así, a grandes rasgos, se ha pasado este mes blanco y frío, siendo lo más destacable el viaje a BUDAPEST!!!


El viaje en sí fue casi relámpago: fuimos el viernes por la tarde (con el retraso normal de Germanwings llegamos 2 horas tarde) y nos volvimos el domingo después de comer, pero asombrosamente, lo vimos todo, todo, todo. Y eso gracias, claramente, a los datos técnicos preparados por Telekitowings, o también conocido como Duque de Allmandring. Si no se informara de todo con antelación y nos llevara aquí y allá, donde más interesa ver cosas, no hubiéramos visto tanto en tan poco tiempo.
La ciudad, no tengo palabras para describirla: es preciosa. Todas las cosas importantes están más o menos cerca, y según vas andando ves casas, edificios, hoteles, monumentos, todos geniales.
Nos llamó la atención el metro tan chiquitito, los tranvías por toda la ciudad, el palacio de Buda, los puentes, el Parlamento, por supuesto, y la cantidad de comida que nos pusieron en el restaurante al que fuimos a cenar el viernes. Xabi ya me avisó que las raciones eran descomunales, pero es que después de acabar de comer porque no podía más, en mi plato aún quedaba la mitad!!! Hasta Manu dijo: “Chicos, no puedo más!!!!” Y mira que para que lo diga Manu….. Después de cenar descubrimos un sitio muy chulo para tomar algo antes de dormir, que como estábamos cansadillos y al día siguiente madrugábamos, no podíamos salir de marcha. El sábado fue jornada intensiva de visitas y fotos. Para muestra, un botón. Y el domingo, visita rápida a los últimos detalles que nos habíamos dejado el día anterior. Enlace perfecto de todos los medios de transportes hasta el aeropuerto, y de vuelta a Stuttgart, pasando el avión antes por un De-icing necesario debido a la que estaba cayendo en Budapest.


















Tuesday, January 10, 2006

Ida y vuelta a casa

Después de tres meses y 20 días ininterrumpidos en Deutschland, el día 21 de diciembre cogí el avión junto con varios erasmus más rumbo a Barcelona. Al llegar allí, lo que más me sorprendió es que me resultaba muy raro que todo el mundo hablara en español, o como mucho en catalán, pero nada de los dos idiomas (alemán e inglés) a los que estaba acostumbrada en Stuttgart, aparte del mío propio. De hecho, al entrar ese día en la oficina de información de la estación de autobuses, me costó decir un simple “hola”, sin que antes me saliera el consabido “hallo”…
Ese día lo pasé entero en BCN en compañía de Rafa, Juanga, y amigos de ambos. Ya por la noche cogí el bus camino a casa, que finalmente llegó casi a las 4 de la mañana. Menudo viaje más largo! Pero bueno, lo importante es que ya estaba en casa.
Las navidades han sido de lo más normales, en familia, y viendo a la gente que hacía meses que no veía. Y como hacía tanto frío en la calle, me quedé en casita retomando fuerzas gran parte de las fiestas. La nochevieja la celebramos todas las amigas haciendo una fiesta privada y luego saliendo de bares, y la semana siguiente hicimos la cena del amigo invisible justo antes de reyes. Mi amiga invisible, se hizo cargo del sitio donde vivo este año, y me regaló un par de calcetines largos y calentitos y una bufanda!! El resto de días, tranquilos, traduciendo un poco los apuntes y hablando por teléfono ;).


El 8 de enero volví a Barcelona para coger el avión con Anabel al día siguiente. Si el viaje de ida me había parecido largo, el de vuelta aún lo fue más… Después de la odisea con las maletas y toda la gente que nos queríamos montar en el coche de Paco, amigo de Anabel, llegamos al aeropuerto como sardinas en lata, pero con espacio suficiente como para hacer fotos, poner los pies sobre mi maleta y fumar durante el camino. Una vez en la sala de espera, nos fuimos encontrando con más y más gente que también iba a Stuttgart, y entre todos se hizo más amena la espera del avión, que por un pequeño percance en un avión, se retrasaron todos los demás vuelos. El caso es que llegamos a casa a las 5 de la tarde, más de dos horas después de lo previsto, y sin comer!!! Corriendo a deshacer la maleta, recogerlo todo, y prepararse para ir al aeropuerto otra vez a buscar a la gente que venía de Madrid ;) ¡Cómo me gustan los reencuentros!