Wilhelma
Allí nos presentamos el viernes, con ganas de ver los animalitos, y sobre todo, de saltarnos una clase de alemán, aunque con el profesor que nos tocaba (“el enterrador”) se hace muy ameno. Pero siempre viene bien salir a tomar el aire…

A la entrada ya estábamos todos con la boca abierta por lo bonito del lugar, y es que, aparte de ser un zoo, tiene muchísimos jardines muy cuidados con flores de todos los colores. Un l
ujo para la vista. La primera imagen fue un césped verdísimo rodeado de un sinfín de flores, árboles de vez en cuando, y en medio, un gran grupo de flamencos (Flamingos auf Deutsch).Empezamos a caminar por el jardín, y cada parte era más bonita que la anterior. Parada obligada cada pocos metros para hacer las fotos de rigor, y al rato, empezamos a ver los animalillos.
Los primeros fueron los monitos, pequeñitos, casi
bebés. No he visto nada más gracioso! Se perseguían, jugaban, saltaban, daban volteretas….U
n no parar de reír. A ellos les siguieron sus padres, los monos grandes, los gorilas y chimpancés. Vimos monos de todos los tamaños y colores! Después las aves: loros, águilas, buhos (Uhu, muy difícil en alemán, jajaja) y los animales de cuatro patas: cebras, burros, rinocerontes, hipopótamos, leones, tigres, panteras, y un etc tan grande que como los nombre a todos acabo el post mañana por la tarde…Los hipopótamos eran muy graciosos, allí bañándose en
el agua; y las pobres jirafas estaban encerradas en unas jaulas un poco pequeñas para su tamaño. Será que no les apetecía salir a tomar el aire fuera…También vimos cómo los papás tigres cuidaban de los hijitos tigres y cómo los cuidadores del zoo limpiaban a un elefante
enorme. Para elefante, el de madera con el que nos hicimos una foto! O unas cuantas, mejor dicho….
asearse a dos patas mostrando sus encantos.A los monos les siguieron los pollitos, que estaban saliendo del huevo en ese momento, y a los ratones blancos y negros con los que estaban haciendo el experimento de Mendel (¿os acordáis de los guisantes
amarillos y verdes???? Pues eso mismo, pero con ratones de colores). De ahí a la selva tropical, que vaya humedad que había! No se podía ni respirar. Allí estaban plácidamente las tortugas y los cocodrilos, y alguna serpiente.La casa de los insectos fue la menos agradable
en general para todos, pero había, no obstante, algunos muy curiosos, como el insecto hoja, que si no se movía, no lo distinguías del resto.Las mariposas volaban libremente por su casita, y se posaban en las flores para q
ue les hiciéramos fotos (¡qué presumidas!).Cafecito reponedor, y vuelta a la marcha. Nos faltaba por ver los osos polares, los no polares, el castor y la cabra montesa. Algún pavo real se escapó del itinerario, y finalmente no nos dio tiempo a ver el acuario ni los reptiles. Y eso que llevábamos cuatro horas casi sin parar de andar. En la próxima visita empezaré por el final…
Disfrutad de las fotos, merecen la pena.




















El jueves proyectaron una película típicamente erasmus: El albergue español. Nos 




Domingo: día de reflexión y relax. Dormir, comer, peli y cenar. Y todavía había algunos que tenían ganas de trasnochar…







