Halloween y cenas varias
Después de la novedad del lunes, primer día de clase, me encontré con Alper
, uno de los chicos turcos
del curso de alemán, y nos invitó a todos los de clase a su cumpleaños, que era ese día. Por la noche montaron una fiesta en su cocina, en la que los españoles prepararon cantidades ingentes de sangría para todos. El cumpleañero lo celebró a lo grande, y no paró en toda la noche, pero los demás teníamos clase al día siguiente y no nos excedimos demasiado.
El martes y el miércoles, más clases. Esta vez en Böblingerstrasse, que mira que hay que tener mala suerte, que con todos los institutos que hay en el campus donde vivo, me ha ido a tocar el que está perdido en la ciudad. El camino es fácil, es el mismo que hacíamos para el curso de alemán, pero conlleva levantarse un poco antes si cabe por la mañana.
La clase allí es parecida a la que puse en la foto, pero un poco más fea. Hay mesas a los dos lados, y sillas alemanas estándar para todo uso y función. Es algo que me llama la atención: tenemos las mismas sillas en las habitaciones, las cocinas, la Mensa, las clases, la cafetería, pero eso sí, en distintos colores y con alguna variación en el diseño. Las de casa son marrones o verdes, en la cafetería son de colores y con agujeros y las de clase están acolchadas de rojo o azul!!! Será para dormirse mejor…(cosa que los alemanes hacen sin ningún reparo, todo sea dicho…).

El miércoles por la noche se organizó la fiesta más divertida que recuerdo por es
tos lugares. Y eso que ha habido muchas! Los carteles anunciaban una fiesta de Halloween en el Unithekle, a la que la gente iba a ir disfrazada. ¿De qué? … Había que echarle imaginación al asunto. Después de una tarde pensando duramente y una visita al Kauftland, las niñas de mi grupo encontraron algo con lo que disfrazarnos. Y el resultado fue, espectacular. Lo que se puede hacer con unas bolsas de basura e imaginación! A las fotos me remito.
La fiesta fue un auténtico éxito. La mayoría de la gente fue disfrazada y todo el mundo tenía ganas de pasarlo bien. La organización había hecho una especie de juego, en el que a la entrada te daban una pegatina con un número, por si veías a alguien al que quisieras dejar un mensaje, luego te acercabas a una de las barras y escribías un
papelito. Muy, muy divertido!

, uno de los chicos turcos
del curso de alemán, y nos invitó a todos los de clase a su cumpleaños, que era ese día. Por la noche montaron una fiesta en su cocina, en la que los españoles prepararon cantidades ingentes de sangría para todos. El cumpleañero lo celebró a lo grande, y no paró en toda la noche, pero los demás teníamos clase al día siguiente y no nos excedimos demasiado.El martes y el miércoles, más clases. Esta vez en Böblingerstrasse, que mira que hay que tener mala suerte, que con todos los institutos que hay en el campus donde vivo, me ha ido a tocar el que está perdido en la ciudad. El camino es fácil, es el mismo que hacíamos para el curso de alemán, pero conlleva levantarse un poco antes si cabe por la mañana.
La clase allí es parecida a la que puse en la foto, pero un poco más fea. Hay mesas a los dos lados, y sillas alemanas estándar para todo uso y función. Es algo que me llama la atención: tenemos las mismas sillas en las habitaciones, las cocinas, la Mensa, las clases, la cafetería, pero eso sí, en distintos colores y con alguna variación en el diseño. Las de casa son marrones o verdes, en la cafetería son de colores y con agujeros y las de clase están acolchadas de rojo o azul!!! Será para dormirse mejor…(cosa que los alemanes hacen sin ningún reparo, todo sea dicho…).

El miércoles por la noche se organizó la fiesta más divertida que recuerdo por es
tos lugares. Y eso que ha habido muchas! Los carteles anunciaban una fiesta de Halloween en el Unithekle, a la que la gente iba a ir disfrazada. ¿De qué? … Había que echarle imaginación al asunto. Después de una tarde pensando duramente y una visita al Kauftland, las niñas de mi grupo encontraron algo con lo que disfrazarnos. Y el resultado fue, espectacular. Lo que se puede hacer con unas bolsas de basura e imaginación! A las fotos me remito.La fiesta fue un auténtico éxito. La mayoría de la gente fue disfrazada y todo el mundo tenía ganas de pasarlo bien. La organización había hecho una especie de juego, en el que a la entrada te daban una pegatina con un número, por si veías a alguien al que quisieras dejar un mensaje, luego te acercabas a una de las barras y escribías un
papelito. Muy, muy divertido!
Viernes por la noche: se organizó una cena de chicas españolas, ya que somos tantas, y pocas veces coincidimos todas. Aunque hubo faltas, nos reunimos unas 20 entre las nuevas y las veteranas que llevan aquí ya por lo menos 6 meses. La cena, en el Columbus, por supuesto, y ya se acordó repetir una periódicamente para mantenernos al tanto de todo, jajajaja.


Después de la cena, las opiniones sobre qué hacer fueron divididas, y tras un momento de indecisión, nos marcamos un sprint hasta el S-Bahn y llegamos justo a tiempo de coger el último.
Una vez en el centro, más indecisión, encuentro de lo más divertido con unos tipos que andaban por la calle mirando el coche de la película de Madonna “Drick Tracy” y desilusión al ver la fiesta que habían montado en el K2. Tras lo cual, nos volvimos al centro y acabamos en uno de los garitos más conocidos de Stuttgart entrando por la cara, con consumición incluída. El truco? No entender al puerta que nos preguntaba si queríamos entrar en alemán. Menudo alemán! Cuando vio nuestras caras de póquer y le pedimos traducción simultánea al inglés, puso cara de “venga chicos, os regalo el flyer..” y entramos!
Dentro había varias salas, y en una de ellas, varias gogós bailando entre rejas y hasta con fuego! Todo un espectáculo. Después de todo, lo pasamos genial esa noche.
El sábado me fui con los niños a Metzingen, un pueblo a una hora de aquí en el que hay un montón de Outlets en los que comprar ropa a precio reducido. Como estos se querían comprar cosillas y yo quería ver aquello, allí echamos el día. Después de media mañana en una tienda, comer en un italiano, y otro rato en otra tienda, salieron todos con bolsas menos Manu y yo. Manu porque no encontró nada, y yo porque cumplí mi promesa de que no me iba a comprar nada entonces. Habrá que repetir la visita pero esta vez co
n la tarjeta llena ;)
n la tarjeta llena ;)
Por la noche cenamos en casa en plan comuna arroz con pollo. Cada uno aportó algo y más o menos entre todos, se hicieron las cosas. Y digo más o menos, porque está claro cada vez más quién colabora
y quien no en las cosas comunes. Y si no, que le pregunten a los que saben, que buen rebote me pillé esa noche… La próxima vez, me llevo una bolsa de patatas fritas y un cubata y me siento ;) (aunque ya saben todos que no lo haría…).Después de la cena salimos por el centro también, y tras un botellón general de españoles en Schlossplatz, acabamos los
chicos y yo en el Schokens, para variar…Pero a diferencia de la última vez que estuve, me lo pasé genial. Nos reímos muchísimo, y hasta nos encontramos a mi tandem Simon y a Fidel. El mundo es un pañuelo.
Como esa noche cambiaban la hora, los horarios de los Nachtbus fueron un poco caóticos y nos tuvimos que quedar hasta el primer S-Bahn, pero todo se solucionó yendo al primer Kebap que vimos y pasando el rato allí.
chicos y yo en el Schokens, para variar…Pero a diferencia de la última vez que estuve, me lo pasé genial. Nos reímos muchísimo, y hasta nos encontramos a mi tandem Simon y a Fidel. El mundo es un pañuelo.Como esa noche cambiaban la hora, los horarios de los Nachtbus fueron un poco caóticos y nos tuvimos que quedar hasta el primer S-Bahn, pero todo se solucionó yendo al primer Kebap que vimos y pasando el rato allí.
Lunes 31 de octu
bre, Halloween. Esta vez sí que era el día de celebrarlo, y aquí en Alemania es bastante importante. Se preveían varias fiestas a las que ir, tanto aquí en el campus como en la ciudad, y una vez más, nos disfrazamos. Esta vez, algo más faltas de tiempo e ideas, reciclamos el disfraz de la semana anterior y con algún detalle más made in Kauftland, nos preparamos. Lo que se suponía era cenar rápido, desfrazarnos y salir por ahí, se
convirtió en una quedada en casa casi obligatoria. Y me estoy empezando a aburrir de eso….. El caso es que todos los planes se fueron por donde habían venido, y nos quedamos en casa desfrazados hasta las 2 de la mañana. Entonces, se les ocurrió salir, y como no había otra, fuimos a la fiesta de americanos, a la cual casi ni entré. Lo más divertido de la noche: disfrazarnos y las bromas en el camino de ida y vuelta a la fiesta. 

bre, Halloween. Esta vez sí que era el día de celebrarlo, y aquí en Alemania es bastante importante. Se preveían varias fiestas a las que ir, tanto aquí en el campus como en la ciudad, y una vez más, nos disfrazamos. Esta vez, algo más faltas de tiempo e ideas, reciclamos el disfraz de la semana anterior y con algún detalle más made in Kauftland, nos preparamos. Lo que se suponía era cenar rápido, desfrazarnos y salir por ahí, se
convirtió en una quedada en casa casi obligatoria. Y me estoy empezando a aburrir de eso….. El caso es que todos los planes se fueron por donde habían venido, y nos quedamos en casa desfrazados hasta las 2 de la mañana. Entonces, se les ocurrió salir, y como no había otra, fuimos a la fiesta de americanos, a la cual casi ni entré. Lo más divertido de la noche: disfrazarnos y las bromas en el camino de ida y vuelta a la fiesta. 






7 Comments:
¿Las sillas de clase son acolchadas?
Vaya morro. Las nuestras son de madera y con unos bonitos agujeros de ventilación por los que sale aire frío en Diciembre. Ideal para resfriados.
Luis, eres la persona más rápida leyendo las actualizaciones del blog!!! Me tienes asombrada!
Si, si, las sillas son acolchadas y no les sale aire, pero como los alemanes deben estar orgullosos de su frío invernal, abren la ventana en medio de clase, por si tenías calor....Así que más o menos estamos igual....
Taluego!
¿Tenéis ventanas?
Qué pedazo de suertudos!
Jeje, como me quejo. Mi velocidad para leer blogs es resultado de una técnica telekiana ancestral... llamada RSS
Qué bien lo pasáis, cabrones. Echo de menos un huevo las fiestazas en Stuttgart...
Hoola Xabi!
Qué tal va todo? por aquí ya ves, fiesta tras fiesta, y eso que llevo el blog atrasado. Pero ya vamos bajando un poco el ritmo.
A ver para cuando esa visita, eh?
Un saludín!
Elena
hola!
me llamo laura y pronto ire a vivir a stuttgart y ando buscando referencias sobre ese sitio,costo de vida,alquiler de piso,costumbres,ect.....te agradeceria mucho si respondes este mensaje.
gracias
elena soy jose! no se si serás tu y no se jeje si me contestarás hace mucho mucho que no se de ti y hoy "casualidad " vi algunas de las cartas que nos enviavamos. No se si seguirás con este block pero no se como contactar contigo para ver como estas! he intentado enviar un email a tu antigua dirección. Espero saber de ti un beso. Pd creo que eres elena, logroño, piano jajaj bueno eso esero ciao
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