Comiditas españolas
sospechas de cuáles eran nuestras auténticas intenciones.Así que allí nos fuimos con un cargamento de patatas, huevos, cebolla y demás ingredientes. Fue como el dicho para niños: uno fue a por huevos, otro los batió, el tercero le echó sal, e
l cuarto lo cocinó, y el más gordo, gordo….se lo comió!!!!!Y es que es lo que pasa en las cenas organizadas con mucha gente, y más si son españoles: Cuatro cocinan, y el resto miran. Pero bueno, gajes del oficio…
El caso es que Anabel, Jose, Javi y yo fuimos los encargados de dirigir el cotarro de las tortillas, y de vez en cuando algún otro daba su apoyo (más bien moral que otra cosa ;)). Por otra parte prepararon jamón con pan tomaca y ensalada.
Javi, con su maestría en la preparación de la tortilla de patata se ganó el nombre de Omelettmeister (a cambio de Tortillameister, que suena fatal…). Finalmente intentó darle la vuelta a la tortilla haciéndola volar por los aires, pero ese paso aún lo tiene que practicar más…jeje.
Cuando ya todo estuvo preparado y la gente ya había acabado casi con las existencias de palitos salados y cervezas, nos dispusimos a comer nuestra obra de arte. Pero antes, momento sorpresa para Agata.. Apagamos las luces y le cantamos el cumpleaños feliz en español, inglés y alemán. Y además le dimos los regalos que teníamos preparados!!!! Agata no se lo podía creer, y puso cara de casi llorar por la emoción. Lo mejor de todo es que los regalos le gustaron mucho, eran un reloj y un peluche en forma de sol, y el reloj se lo puso en cuanto lo abrió. La cara que puso cuando lo vio era digna de Foto machen. A los regalos le acompañaron una tarjeta firmada por todos que no descubrió hasta el final de la fiesta!

Finalmente, lo que nos costó preparar unas 2 horas, nos lo comimos en 5 minutos de reloj!!!! A las prueba
s me remito, que el reloj de la cámara de fotos no miente. Cuando se acabaron las tortillas fue cuando la gente se empezó a dar cuenta de que había ensalada, y como era lo único que quedaba, también acabaron con ella…
Desde luego es que para las próximas cenas deberíamos aprender a comer con menos ansias, que parece que estamos haciendo carreras…jajajjaja. La fiesta continuó un rato más, pero como estábamos cansados de toda la semana y la cocina se empezó a llenar de gente que no sabíamos de dónde salían, nos acabamos yendo a dormir.
Al día siguiente, sábado, los chicos habían pensado hacer un cocido aprovechando que Jose no tenía vec
inos y uno de ellos le había dejado una olla a presión. Así que con los garbanzos en remojo desde por la noche, a las 11 de la mañana nos fuimos a comprar los ingredientes que faltaban para la receta. Visita al Kaufland durante dos horas hasta que acabamos con dos carros llenos de comida (entre ella la compra particular de Manu, Javi y Santi, que casi acaban con el supermercado..). De vuelta a Allmandring fuimos a la cocina de Jose a cocinar. La olla a presión estaba un poco escacharrada, pero a grandes males, grandes remedios, y para que funcionara bien la tuvimos que atar con la correa de las llaves de Agata. La cosa suena a chiste, pero funcionó, y el cocido salió bien bueno….Como éramos bastantes tuvimos que hacer dos tandas, pero preparamos hasta sopa de cocido!!! La comida fue toda una odisea y la comimos en desorden, pero mereció la pena. Las conversaciones mientras cocinábamos, comíamos y hacíamos la sobremesa no tuvieron desperdicio, y todos nos lo pasamos genial. Hasta pastel de chocolate tuvimos! Para que luego piensen nuestras respectivas madres que nos cuidamos mal, o no comemos…
Tan bien nos lo pasamos entre unas cosas y otras, que este debió ser el cocido más largo de la historia…Desde las 11 que fuimos a comprar, hasta las 6 que nos fuimos de la cocina pasaron unas cuantas horas, eh?
Y nos fuimos porque había otro plan pendiente esa tarde, que si no…El caso es que a las 7 empezaba en Stuttgart la Kulturnacht. Así visto, y teniendo como precedente lo que había oído de otras ciudades en las que hacían esas noches culturales, parecía que la noche prom
etía. Pero al final la Kulturnacht resultó ser la actividad donde tirar mejor 14 € de tu bolsillo. Con decir que desde las 7 a la 1 y pico de la mañana lo mejor fue entrar en el cine a ver los anuncios participantes en el festival de Cannes se ha dicho todo. El resto de actividades fueron bastante desastrosas: Visita al observatorio de Stuttgart en el que vimos el símbolo de la Sparkasse (caja de ahorros…) con un súper telescopio, entramos en un teatro de variedades que duró 10 min, escuchamos un concierto de rock de gente de la quinta de los Rolling, vimos los cortos hechos por universitarios para sus clases y nos mojamos debajo de la lluvia. ¿Emocionante, no? A la 1:30 ya no nos quedaban ganas para ir al concierto de jazz que debía ser algo decente y nos fuimos a casita. En el nachtbus nos encontramos a más gente que también había participado en la Kulturnacht, pero habían sabido elegir mejor las actividades y casi me pongo a llorar cuando escuché lo bien que se lo habían pasado. El año que viene vengo a Stuttgart sólo para la Kulturnacht, lo prometo ;P

1 Comments:
Joer, qué bien lo pasáis... Recuerdos para todos
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