Stuttgart: mil cosas que contar

Tuesday, January 31, 2006

Enero en Stuttgart

Como ya nos habían avisado, enero en Stuttgart es bastante frío y todo está cubierto de nieve. Cuando volvimos de vacaciones aún no estaba todo blanco, pero poco faltó para que lo estuviera, y ya nunca más se ha ido la nieve. Y si se va un poco porque llueve, al poco rato se pone a nevar para compensar…
Vuelta a clase, y con ello, a la realidad de todas las cosas pendientes que tenía por hacer, y que por supuesto en Navidad no hice…Entre ellas, un Referat para clase de alemán, un dibujo en A3 del tanque de almacenamiento que llevamos calculando todo el semestre (con soldaduras y lista de piezas incluida, natürlich!), y estudiar un parcial de otra asignatura, que aunque no cuente para nada, todo el mundo lo hace…A eso, súmale el comienzo en serio del Diplomarbeit, y ponte a aprender cómo diablos funciona un programa de simulación medio MATLAB, medio ASPEN, al que de vez en cuando se le va la pinza, y no hace caso ni de las instrucciones del manual….Así que así, a grandes rasgos, se ha pasado este mes blanco y frío, siendo lo más destacable el viaje a BUDAPEST!!!


El viaje en sí fue casi relámpago: fuimos el viernes por la tarde (con el retraso normal de Germanwings llegamos 2 horas tarde) y nos volvimos el domingo después de comer, pero asombrosamente, lo vimos todo, todo, todo. Y eso gracias, claramente, a los datos técnicos preparados por Telekitowings, o también conocido como Duque de Allmandring. Si no se informara de todo con antelación y nos llevara aquí y allá, donde más interesa ver cosas, no hubiéramos visto tanto en tan poco tiempo.
La ciudad, no tengo palabras para describirla: es preciosa. Todas las cosas importantes están más o menos cerca, y según vas andando ves casas, edificios, hoteles, monumentos, todos geniales.
Nos llamó la atención el metro tan chiquitito, los tranvías por toda la ciudad, el palacio de Buda, los puentes, el Parlamento, por supuesto, y la cantidad de comida que nos pusieron en el restaurante al que fuimos a cenar el viernes. Xabi ya me avisó que las raciones eran descomunales, pero es que después de acabar de comer porque no podía más, en mi plato aún quedaba la mitad!!! Hasta Manu dijo: “Chicos, no puedo más!!!!” Y mira que para que lo diga Manu….. Después de cenar descubrimos un sitio muy chulo para tomar algo antes de dormir, que como estábamos cansadillos y al día siguiente madrugábamos, no podíamos salir de marcha. El sábado fue jornada intensiva de visitas y fotos. Para muestra, un botón. Y el domingo, visita rápida a los últimos detalles que nos habíamos dejado el día anterior. Enlace perfecto de todos los medios de transportes hasta el aeropuerto, y de vuelta a Stuttgart, pasando el avión antes por un De-icing necesario debido a la que estaba cayendo en Budapest.


















Tuesday, January 10, 2006

Ida y vuelta a casa

Después de tres meses y 20 días ininterrumpidos en Deutschland, el día 21 de diciembre cogí el avión junto con varios erasmus más rumbo a Barcelona. Al llegar allí, lo que más me sorprendió es que me resultaba muy raro que todo el mundo hablara en español, o como mucho en catalán, pero nada de los dos idiomas (alemán e inglés) a los que estaba acostumbrada en Stuttgart, aparte del mío propio. De hecho, al entrar ese día en la oficina de información de la estación de autobuses, me costó decir un simple “hola”, sin que antes me saliera el consabido “hallo”…
Ese día lo pasé entero en BCN en compañía de Rafa, Juanga, y amigos de ambos. Ya por la noche cogí el bus camino a casa, que finalmente llegó casi a las 4 de la mañana. Menudo viaje más largo! Pero bueno, lo importante es que ya estaba en casa.
Las navidades han sido de lo más normales, en familia, y viendo a la gente que hacía meses que no veía. Y como hacía tanto frío en la calle, me quedé en casita retomando fuerzas gran parte de las fiestas. La nochevieja la celebramos todas las amigas haciendo una fiesta privada y luego saliendo de bares, y la semana siguiente hicimos la cena del amigo invisible justo antes de reyes. Mi amiga invisible, se hizo cargo del sitio donde vivo este año, y me regaló un par de calcetines largos y calentitos y una bufanda!! El resto de días, tranquilos, traduciendo un poco los apuntes y hablando por teléfono ;).


El 8 de enero volví a Barcelona para coger el avión con Anabel al día siguiente. Si el viaje de ida me había parecido largo, el de vuelta aún lo fue más… Después de la odisea con las maletas y toda la gente que nos queríamos montar en el coche de Paco, amigo de Anabel, llegamos al aeropuerto como sardinas en lata, pero con espacio suficiente como para hacer fotos, poner los pies sobre mi maleta y fumar durante el camino. Una vez en la sala de espera, nos fuimos encontrando con más y más gente que también iba a Stuttgart, y entre todos se hizo más amena la espera del avión, que por un pequeño percance en un avión, se retrasaron todos los demás vuelos. El caso es que llegamos a casa a las 5 de la tarde, más de dos horas después de lo previsto, y sin comer!!! Corriendo a deshacer la maleta, recogerlo todo, y prepararse para ir al aeropuerto otra vez a buscar a la gente que venía de Madrid ;) ¡Cómo me gustan los reencuentros!

Tuesday, December 20, 2005

De mes en mes....

Después de esta larga pausa o vacaciones en cuanto a escribir en el blog se refiere, voy a intentar hacer un resumen de las cosas más importantes que han pasado este mes. Y es que, entre unos acontecimientos y otros: salidas, viajes, clases, traducción, mercados de navidad y un sin fin de cosas más, este mes ha sido bastante movidito y también inolvidable ;-)

El fin de semana siguiente a donde me quedé la última vez fue de lo más movidito. El viernes, excursión a Estrasburgo, con la finalmente conseguida visita al Paramento Europeo, donde un Europarlamentario hizo los honores y se despachó a gusto hablando de toda la situación Europea sin pelos en la lengua. Recorrido turístico por el Parlamento y por la ciudad después, y vuelta a casa durmiendo en el bus.


Por la noche, salida al Boa. Fiesta española, y casi todos los españoles del campus allí fichamos. Además, acababan de llegar Pedro y Miguel, amigos de los ICAI´s, que por supuesto, se sumaron a la fiesta.
La vuelta en taxi porque después del madrugón de Estrasburgo, ya no podía ni con mi alma, y un ángel nos debía esta cuidando, porque impidió que un coche en sentido contrario por la autovía se estampara contra nosotros…

Al día siguiente, comidita y paseo por el lago cercano a las casas. Se nos hizo de noche en nuestro paseo campestre, y a la vuelta fue muy divertido averiguar si nos acordábamos del camino, jejeje. Partido Madrid-Barça, o Barça-Madrid (no me acuerdo) en la peña madridista, y cena alemana en la casa más antigua de Stuttgart. Después, Schocken, que siendo 9 niños y 1 niña, era el único sitio con posibilidades de entrar…

Domingo 20, excursión a Frankfurt. Más frío no podía hacer en aquella ciudad. Subimos a uno de los rascacielos desde los que se veía toda la ciudad, pero casi se nos lleva el viento volando…Está claro que hicimos bien en aprovechar al máximo para viajar los meses en los que aún hacía buen tiempo. Volvimos tiritando a Stuttgart!


El día 23 ó 24 pusieron el mercado de Navidad de Stuttgart: Weihnachtsmarkt, auf Deutsch. Nunca había visto un mercadillo igual. Cantidad de puestos decorados hasta el último detalle, y con mil y una cosas para decorar las casas en las fechas navideñas. Tampoco faltaban los puestos de salchichas y de Glühwein (vino caliente con especias) tan típico por estas tierras.


El 25 de noviembre dimos una vueltecilla por el mercado de navidad y después celebramos la despedida de Amir en la cocina de abajo. Se ha cambiado de casa, y cenamos todos juntos. Como regalo de despedida le dimos un póster hecho con un montón de fotos del tiempo que ha pasado con nosotros, para que lo tenga de recuerdo de su paso por Allmandring.


El sábado 26 fuimos de excursión a Karlsruhe con el IZ. Visita al museo de tecnología y multimedia, uno de los museos más raros que he visto nunca. Estaba plagado de teles y ordenadores, videojuegos y sensores por todas partes….El que lo hizo, era un auténtico friky….
Después recorrido turístico por la ciudad y el mercado de navidad.

El primer finde de diciembre salimos a cenar a un restaurante del centro, y luego a tomar unos cubatas a un mejicano. Algunos continuaron la marcha en el bar de siempre, y el resto, a casita a dormir.
La semana siguiente se celebró en el IZ una típica fiesta de navidad alemana con regalo de amigo invisible incluido. Comimos un montón de dulces típicos, bebimos Glühwein, y recibimos nuestro regalo. Las chicas de IZ cantaron villancicos y organizaron una dinámica para que nos conociéramos los que habíamos ido, y luego explicaron cada uno de los símbolos que representan la navidad en Alemania.

El fin de semana del 9 al 11 nos fuimos de viaje a Colonia, que era un destino que estaba a la espera de hacerse realidad. Finalmente, alquilamos dos coches y reservamos habitación en un albergue, y para allá nos fuimos 10 a pasar el finde. Nos recorrimos la ciudad de cabo a rabo, con eso de tener el coche, hicimos kilómetros sin parar; eso sí, con la incógnita de si nos pasaríamos del kilometraje (finalmente no!). A la vuelta de Colonia pasamos por Bonn, ciudad natal de Beethoven, y vimos su casa natal. El domingo por la tarde, de vuelta a Stuttgart, limpieza de coche rápidamente en una gasolinera, y entrega de las llaves.


El martes 13 llegó mi prima Marian de visita a Stuttgart. Como su amigo César de Madrid y yo estábamos viviendo casi puerta con puerta en el campus, aprovechó a vernos a los dos. La recogimos en el aeropuerto y fuimos a casa, que habíamos preparado una cena tipo Allmandring, es decir, con cosas de todos para comer entre todos. Al día siguiente, ritual de visita al Mercado de navidad, y el jueves, recorrido turístico por todo Stuttgart. Lo vimos casi todo en tiempo récord; sólo nos faltó la torre de la televisión…
Desde el viernes al domingo habíamos alquilado un coche para hacer excursiones y el viernes estrenamos la sesión de viajes yendo a Heidelberg y Frankfurt. El tiempo era infernal, todo el rato lloviendo y con viento racheado, pero finalmente llegamos al primer destino sin correr mucho por la carretera…La visita a la ciudad estuvo pasada por agua, pero aun así nos dimos la vuelta por el castillo, la zona comercial e incluso la universidad. Después de comer nos fuimos a Frankfurt, y aunque no teníamos mucho tiempo, vimos lo más interesante en escasas 2 horas. Vi más cosas en tan poco tiempo que el día que lo pasamos allí entero…Vuelta a casa por la autopista a 60 km/h debido a la nevada que estaba cayendo….Ufff, q estrés!
A la llegada a Stuttgart tenía cena del amigo invisible, tan típica de Navidad, con los vecinos. Cenamos todos juntos y nos repartimos los regalos, unos comprados, y otros hechos a mano; pero todos muy personales.


El sábado cogimos el coche otra vez, y aunque el paisaje estaba totalmente nevado, no nos resistimos a subir una montaña para ver un castillo de camino al lago Constanza. En lo que acabó nuestra osadía fue en dar la vuelta al coche como se pudo, entre tanta nieve y hielo, y volvernos a la carretera normal. Aún estoy sorprendida del temple de mi prima ante tal situación. Una cola de coches por detrás, nosotros sin cadenas, hielo en el suelo, y la tía tan tranquila. El coche patinaba como él solo, pero finalmente, con unos empujones acabó dejándose manejar…Después de la aventura llegamos a Constanza, a la orilla del lago del mismo nombre. Qué frío hacía!!! Las montañas de los alrededores totalmente nevadas, y el viento, helado. Visita al pueblo, odisea a la hora de comer y vuelta a Stuttgart pasando primero por Tübingen, un pueblo muy chulo que se resistía de ser encontrado en la red de carreteras colapsada por la nieve…Menudo fin de semana de entrenamiento de la conducción en situaciones extremas….En España es bastante improbable que conduzca en las mismas condiciones nunca!

El domingo después de comer llevamos a mi prima al aeropuerto, y con eso se acabó el “resumen” de este mes tan agitado…

Wednesday, November 16, 2005

Come what may

Never knew I could feel like this
Like I've never seen the sky before
I want to vanish inside your kiss
Every day I'm loving you more and more
Listen to my heart, can you hear it sings
Telling me to give you everything
Seasons may change, winter to spring
But I love you until the end of time
Come what may
Come what may
I will love you until my dying day

Suddenly the world seems such a perfect place
Suddenly it moves with such a perfect grace
Suddenly my life doesn't seem such a waste
It all revolves around you
And there's no mountain too high
No river too wide
Sing out this song
I'll be there by your side
Storm clouds may gather
And stars may collide
But I love you until the end of time

Come what may
Come what may
I will love you until my dying day

Oh, come what may, come what may
I will love you, I will love you
Suddenly the world seems such a perfect place

Come what may
Come what may
I will love you until my dying day



BSO: Moulin Rouge (Nicole Kidman & Edwan MacGregor)

Sunday, November 13, 2005

L´Oasis y un Glühwein

Después de una semana normal y corriente, yendo a clase, intentando encontrar Diplomarbeit (misión coseguida!!) y poca cosa más (ya ha empezado la rutina), el viernes por la noche decidimos salir por el centro. Invité a mi tandem Simon y a un amigo suyo a tomar algo en nuestra casa, y después nos íbamos a una calle céntrica de Stuttgart donde había descubierto el jueves un montón de bares muy bien decorados, cada uno con un rollo diferente.

El caso es que después de dejar a la mitad de la tropa en la cocina, con planes de ir a una súper fiesta en el Universum, llegamos a Stadtmitte dos chicas con ocho chicos, en busca de un bar al que nos dejaran entrar. Esto es un gran problema aquí, donde si no van más o menos igual número de chicos que de chicas, no dejan entrar a nadie. Y en un campus donde las chicas escasean, y las que hay se van a otra parte, es un gran inconveniente. El caso es que después de dos o tres intentos, con distintas estrategias: en grupo, en tandas, y de todas las maneras, conseguimos entrar en L´Oasis, un bar que no estaba nada mal. La noche fue pasando bien, divertida todos juntos después de la odisea para entrar, hasta que de repente, la cosa se calentó de modo insospechado. Y el motivo fue que dos tías bastante borrachas y con ganas de montar el número, lo montaron, y de qué forma!! Y el morbo que les da a los tíos que dos chicas se toquen, se besen y bailen como lo hacían, se dejaba notar. Como muestra del show, unas fotos.



La noche se acabó cantando una canción sobre una Waching Machine, a la que Jorge se encargó de ponerle letra en español con mucha gracia. Un paseo por Stuttgart de madrugada, y de vuelta a casa.

Al día siguiente, sábado, comimos Agata y yo con Jose, Hugo y Luis en la cocina del primero. El menú: brócoli con patatas y bechamel. Ummmmhhhh! Salió muy bueno, y por la tarde fuimos al centro a dar una vuelta, con vistas de entrar en el cine a ver una película de muñecos de plastilina de cuyo nombre no me acuerdo. Haciendo tiempo nos bebimos un Glüwein, o vino caliente, muy típico de estas tierras. Consiste en vino caliente con canela y no sé cuantas otras cosas, que la verdad es que te arregla el cuerpo cuando hace mucho frío. Con la taza de recuerdo en el bolso nos fuimos hacia el cine, y como la entrada era excesivamente cara para ver semejante película que en dos semanas tendríamos en la red interna del campus, nos fuimos a tomar un café al Starbucks y echar el resto de la tarde.

De vuelta a casa decidimos ver una peli, pero fue misión imposible. Si no faltaban los subtítulos en alemán, faltaba la peli, o no nos poníamos de acuerdo en qué ver….Para cuando nos decidimos por una y empezamos a verla, llegaron Santi, Manu y Javi, y se acabó la peli. Nos pusimos todos a hablar y a comentarle a Manu lo que se había perdido la noche anterior, y entre charla y charla nos dieron las tantas de la mañana. A dormir!!!

Saturday, November 05, 2005

Traurig

Así me pasé gran parte de la primera semana de noviembre, pero sin saber bien el motivo. Quizá porque llevo aquí 2 meses y aunque lo estoy pasando genial echo de menos la gente y las cosas de allí, o porque se avecinaban esos días en los que a algún tío inteligente se le ocurrió decir que nos preguntamos acerca del olor de las nubes…
El caso es que la semana pasó sin mayor trascendencia, y pocas cosas hay que contar. Como el blog lo tenía un poco abandonado, aproveché para escribir algo y cambiarle la fecha, como hago siempre, jajajja.
El fin de semana fue tranquilo también, como el resto de la semana. Además, faltó mucha gente por Allmandring, sobre todo de mis amigos. 3 de los ICAIs en España, Manu con visitas, Agata en Holanda de excursión de arquitectos, y el resto de la gente sin muchas ganas de hacer nada.

El caso es que el viernes preparamos una cena conjunta en casa de Anabel, pero esta vez, para que no hubiera uno que cocinara y otro que comiera, cada dos o tres prepararon un plato, y luego los juntamos todos en la cocina a la hora de cenar. La cena estuvo muy variada: ensaladilla rusa, huevos rellenos, albóndigas con queso, pan Tumaca, ensaladas, queso con cebolla caramelizada, etc….

Después de la cena, Hugo y yo improvisamos cantando las canciones que sonaban y tocando percusiones, y finalmente acabamos todos bailando en la cocina sin parar.

El sábado nos acercamos a Ludwigsburg, un pueblo al lado de Stuttgart que tiene un palacio bastante grande e importante, el Residenzschloss. Dimos una vuelta por el casco antiguo del pueblo, vimos el palacio desde la puerta, y nos hicimos un book de fotos en el parque que había enfrente, con un paisaje muy otoñal. A la vuelta a Stuttgart, muertos de frío, visitamos Bad Cannstad, uno de los barrios de la ciudad, que antiguamente era un pueblo con ayuntamiento propio y todo. Después de pasear por la calle principal, que ya estaba decorada para la Navidad, vimos la casa más antigua de Stuttgart. Unas fotos al río, y corriendo al U-Bahn, que lo cogimos por los pelos.
Por la noche, tranquilamente, como toda la semana, cenamos otra vez las sobras del día anterior, jajaja, y nos quedamos de charla. Lo que empezó siendo una tertulia de lo más tranquila acabó resultando una conversación filosófica rallando lo espiritual…. Cada uno con sus ideas, pero al final todos amigos, que es lo que importa. Con conversaciones como estas estoy descubriendo que a Hugo le encanta comerse mucho la cabeza….;)
Al final, con toda la discusión, nos acabamos acostando tan tarde como si hubiéramos salido de marcha, sólo que fue algo diferente a lo que se acostumbra en Allmandring.

El domingo, comida en casa y peli. No habíamos forzado el resto de días, no lo íbamos a hacer entonces….

Monday, October 31, 2005

Halloween y cenas varias

Después de la novedad del lunes, primer día de clase, me encontré con Alper, uno de los chicos turcos del curso de alemán, y nos invitó a todos los de clase a su cumpleaños, que era ese día. Por la noche montaron una fiesta en su cocina, en la que los españoles prepararon cantidades ingentes de sangría para todos. El cumpleañero lo celebró a lo grande, y no paró en toda la noche, pero los demás teníamos clase al día siguiente y no nos excedimos demasiado.

El martes y el miércoles, más clases. Esta vez en Böblingerstrasse, que mira que hay que tener mala suerte, que con todos los institutos que hay en el campus donde vivo, me ha ido a tocar el que está perdido en la ciudad. El camino es fácil, es el mismo que hacíamos para el curso de alemán, pero conlleva levantarse un poco antes si cabe por la mañana.
La clase allí es parecida a la que puse en la foto, pero un poco más fea. Hay mesas a los dos lados, y sillas alemanas estándar para todo uso y función. Es algo que me llama la atención: tenemos las mismas sillas en las habitaciones, las cocinas, la Mensa, las clases, la cafetería, pero eso sí, en distintos colores y con alguna variación en el diseño. Las de casa son marrones o verdes, en la cafetería son de colores y con agujeros y las de clase están acolchadas de rojo o azul!!! Será para dormirse mejor…(cosa que los alemanes hacen sin ningún reparo, todo sea dicho…).

El miércoles por la noche se organizó la fiesta más divertida que recuerdo por estos lugares. Y eso que ha habido muchas! Los carteles anunciaban una fiesta de Halloween en el Unithekle, a la que la gente iba a ir disfrazada. ¿De qué? … Había que echarle imaginación al asunto. Después de una tarde pensando duramente y una visita al Kauftland, las niñas de mi grupo encontraron algo con lo que disfrazarnos. Y el resultado fue, espectacular. Lo que se puede hacer con unas bolsas de basura e imaginación! A las fotos me remito.
La fiesta fue un auténtico éxito. La mayoría de la gente fue disfrazada y todo el mundo tenía ganas de pasarlo bien. La organización había hecho una especie de juego, en el que a la entrada te daban una pegatina con un número, por si veías a alguien al que quisieras dejar un mensaje, luego te acercabas a una de las barras y escribías un papelito. Muy, muy divertido!

Viernes por la noche: se organizó una cena de chicas españolas, ya que somos tantas, y pocas veces coincidimos todas. Aunque hubo faltas, nos reunimos unas 20 entre las nuevas y las veteranas que llevan aquí ya por lo menos 6 meses. La cena, en el Columbus, por supuesto, y ya se acordó repetir una periódicamente para mantenernos al tanto de todo, jajajaja.



Después de la cena, las opiniones sobre qué hacer fueron divididas, y tras un momento de indecisión, nos marcamos un sprint hasta el S-Bahn y llegamos justo a tiempo de coger el último.
Una vez en el centro, más indecisión, encuentro de lo más divertido con unos tipos que andaban por la calle mirando el coche de la película de Madonna “Drick Tracy” y desilusión al ver la fiesta que habían montado en el K2. Tras lo cual, nos volvimos al centro y acabamos en uno de los garitos más conocidos de Stuttgart entrando por la cara, con consumición incluída. El truco? No entender al puerta que nos preguntaba si queríamos entrar en alemán. Menudo alemán! Cuando vio nuestras caras de póquer y le pedimos traducción simultánea al inglés, puso cara de “venga chicos, os regalo el flyer..” y entramos!
Dentro había varias salas, y en una de ellas, varias gogós bailando entre rejas y hasta con fuego! Todo un espectáculo. Después de todo, lo pasamos genial esa noche.
El sábado me fui con los niños a Metzingen, un pueblo a una hora de aquí en el que hay un montón de Outlets en los que comprar ropa a precio reducido. Como estos se querían comprar cosillas y yo quería ver aquello, allí echamos el día. Después de media mañana en una tienda, comer en un italiano, y otro rato en otra tienda, salieron todos con bolsas menos Manu y yo. Manu porque no encontró nada, y yo porque cumplí mi promesa de que no me iba a comprar nada entonces. Habrá que repetir la visita pero esta vez con la tarjeta llena ;)

Por la noche cenamos en casa en plan comuna arroz con pollo. Cada uno aportó algo y más o menos entre todos, se hicieron las cosas. Y digo más o menos, porque está claro cada vez más quién colabora y quien no en las cosas comunes. Y si no, que le pregunten a los que saben, que buen rebote me pillé esa noche… La próxima vez, me llevo una bolsa de patatas fritas y un cubata y me siento ;) (aunque ya saben todos que no lo haría…).
Después de la cena salimos por el centro también, y tras un botellón general de españoles en Schlossplatz, acabamos los chicos y yo en el Schokens, para variar…Pero a diferencia de la última vez que estuve, me lo pasé genial. Nos reímos muchísimo, y hasta nos encontramos a mi tandem Simon y a Fidel. El mundo es un pañuelo.
Como esa noche cambiaban la hora, los horarios de los Nachtbus fueron un poco caóticos y nos tuvimos que quedar hasta el primer S-Bahn, pero todo se solucionó yendo al primer Kebap que vimos y pasando el rato allí.

Después del fin de semana tan movido, el domingo tocó día de relax. Casita, peli y poco más.
Lunes 31 de octubre, Halloween. Esta vez sí que era el día de celebrarlo, y aquí en Alemania es bastante importante. Se preveían varias fiestas a las que ir, tanto aquí en el campus como en la ciudad, y una vez más, nos disfrazamos. Esta vez, algo más faltas de tiempo e ideas, reciclamos el disfraz de la semana anterior y con algún detalle más made in Kauftland, nos preparamos. Lo que se suponía era cenar rápido, desfrazarnos y salir por ahí, se convirtió en una quedada en casa casi obligatoria. Y me estoy empezando a aburrir de eso….. El caso es que todos los planes se fueron por donde habían venido, y nos quedamos en casa desfrazados hasta las 2 de la mañana. Entonces, se les ocurrió salir, y como no había otra, fuimos a la fiesta de americanos, a la cual casi ni entré. Lo más divertido de la noche: disfrazarnos y las bromas en el camino de ida y vuelta a la fiesta.